|
|
|
|
|
|
|
Harry Potter y el Cáliz de Fuego Tras otro abominable verano con los Dursley, Harry se dispone a iniciar el cuarto curso en Hogwarts, la famosa escuela de magia y hechicería. A sus catorce años, a Harry le gustaría ser un joven mago como los demás y dedicarse a aprender nuevos sortilegios, encontrarse con sus amigos Ron y Hermione y asistir con ellos a los mundiales de quidditch. Sin embargo, al llegar al colegio le espera una sorpresa que lo obligará a enfrentarse a los desafíos más temibles de toda su vida. Si logra superarlos, habrá demostrado que ya no es un niño y que está preparado para vivir las nuevas y emocionantes experiencias que el futuro le depara.. CRÍTICA: Así es como, bien entrada la
novela, J. K. Rowling, declara la guerra a Harry Potter, al lector y a los
últimos restos de la infancia de los personajes. Sólo una palabra de una
maravillosa sonoridad e inequívocamente malvada, de ese tipo de maldad
que provoca un ligero escalofrío de excitación. Los personajes han
crecido, el lector ha Se ha dicho (yo incluido) que las
novelas de Rowling son algo más oscuras de lo que permitiría suponer el
público al que van dirigidas (sí, me repito, lo mismo dije de la
anterior). No es que tengan esa cosa de "terror para Esta es una magnífica novela acerca de la vida en tiempos de guerra. La intención es doble: por un
lado el lector es puesto sobre aviso de que ciertas guerras no acaban
nunca (más o menos desde que lector empieza a leer la primera página),
en cualquier momento el enemigo puede presentarse a la hora del té. Y por
otro lado, en esta novela mucha gente recuerda lo que hizo en su última
guerra. Y por qué. Tanto es así, que esta novela no tendría sentido sin
esos recuerdos. No es sólo que algunos personajes hablen de lo que les
pasó, como sufrieron o a quienes perdieron: los recuerdos son necesarios
-aunque tengamos que fisgar, como Potter, en la mente de los demás- para
explicar el mundo que rodea a Potter, hallando la explicación a
comportamientos quizás cómicos, quizás grotescos... pero terriblemente
justificados en los contextos que Potter va descubriendo, contextos que el
lector descubre con el personaje. ¿Otra vez revisionismo histórico
dentro de la ficción de Rowling? Constantemente, pero con una habilidad
que ya quisieran para sí muchos de los que tienen números uno en las
listas de bestsellers. De todas formas, cualquier lector adulto de la
serie que no se haya dado cuenta de que el mundo de Harry Potter está en
guerra, es que no lo ha leído bien: cada libro es una batalla ganada o
perdida... Rowling tiene la habilidad de configurar el mundo sobre el que
escribe de manera que cada vez que lo hace, lo hace más coherente, reservándose,
eso sí, ¿Qué otros rasgos destacaría
yo de la escritura de Rowling? Los nombres de los personajes. Rowling le
da a sus personajes nombres que cuadran perfectamente con sus cualidades
principales. Severus Snape. Draco y Lucius Malfoy. Lord Voldemort. Nombres
que despiertan la Pero lo que en otro autor se
convertiría en un estorbo, la tendencia a tipificar
"nominalisticamente" los personajes, Rowling lo convierte en un
elemento que juega a su favor. Si podemos reconocer a un determinado tipo
de mal por su nombre... ¿qué pasa cuando la autora insiste en dar En el libro anterior no rompe esa
regla: Sirius Black (presente también en este libro) es un nombre de
poder, pero no necesariamente malvado, de forma que Rowling manipula
alegremente al lector de un lado a otro pero sólo porque este se deja
manipular... O el mismísimo Severus Snape, profesor de pociones y villano
confeso... ¿O no? Severus es severo y actúa con flagrante mala fe, pero
no hay en él la auténtica maldad que Rowling reserva para otros
personajes. Me confieso mucho menos listo que Rowling: cuando en este
libro se acerca un acontecimiento que el avispado lector de la serie puede
presuponer que va a ocurrir (¡ algo que tiene que ocurrir para que haya
libro!) Rowling se las arregla para aparentar que no va a ocurrir hasta
que coge de sorpresa al lector. nix? LA CALIFICACION:
|
|